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El informe anual 2018 de RSF alerta sobre la expansión mundial del odio al periodista, aunque señala “menos crispación” en España

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Reporteros Sin Fronteras (RSF) España ha presentado el Informe Anual 2018 de la organización, que analiza los principales acontecimientos sobre la libertad de información en todo el mundo, que constata un crecimiento alarmante de los actos contra reporteros en todo el mundo, también en la Unión europea; el asesinato de Jamal Khashoggi se ha destacado como hito en un año en el que se han contado 80 periodistas asesinados y 248 encarcelados. En el capítulo específico sobre España, el informe denuncia un “clima de hostilidad”, aunque con “menos crispación” que en 2017; sin embargo, el país pierde posiciones en la clasificación mundial de la libertad de prensa y pasa del puesto 29 al 31.

FOTO: Quin Llenas

FOTO: Quin Llenas

El presidente de RSF España, Alfonso Armada, ha presentado los principales datos de un estudio que denuncia que el periodista se ha transformado en “enemigo público”, no solo en los países que sufren conflictos, sino en unas democracias occidentales cada vez más hostiles a la libertad de información.

Al menos 80 periodistas fueron asesinados en 2018, en claro aumento respecto a los cerca de 60 registrados en 2017, mientras que 348 fueron encarcelados, frente a los 326 del año anterior. Más de la mitad de los informadores en prisión se concentran en solo cinco países: Irán, Arabia Saudí, Egipto, Turquía y China, que se mantienen como las mayores cárceles de periodistas del mundo. Crece también el número de secuestrados, que pasa de los 54 de 2017 a los 60 del año pasado. La aplastante mayoría se encuentran cautivos en Oriente Medio (Siria, Irak y Yemen).

A nivel mundial,  Afganistán es el país más mortífero del planeta, con 15 periodistas asesinados en 2018, seguido de Siria (con 11) y de México (con 9), que destaca por ser el país sin conflicto bélico más letal para el ejercicio del periodismo. Asia ha sido, una vez más, el continente con más asesinatos de periodistas. Países como China o Vietnam se mantienen como censores despiadados, mientras que la India y Bangladesh han destacado por un extremismo religioso virulento de sus poblaciones hacia los profesionales de los medios; también la intimidación y acoso a los profesionales locales ha sido también una constante en Oriente Medio, otra región tradicionalmente caracterizada por la férrea censura religiosa, así como por el elevado número de periodistas muertos en la cobertura de conflictos. Igualmente, el informe de Reporteros Sin Frontera denuncia en África auténticos “agujeros negros” informativos, como Eritrea.

En América, RSF destacó, junto a México, el acoso al periodismo en países como Nicaragua y Venezuela, con la participación de dos periodistas de estos países. Pero también se señala que en Estados Unidos Trump se ha consolidado “como uno de los grandes animadores del odio al periodista, cuya labor ha empañado explotando al máximo el término ‘fake news’, que se extiende como la pólvora entre todos los mandatarios que odian el periodismo libre”.

En Europa y en España

En cuanto a Europa, tras el asesinato en 2017 de la periodista maltesa Daphne Caruana, se denuncian en 2018 dos crímenes que confirman a los periodistas de investigación como objetivos de las mafias: el del eslovaco Ján Kuciak, muerto a tiros junto a su pareja, y el de la búlgara Viktoria Marinova, violada y estrangulada, cuyo cadáver fue abandonado en un parque. Además Hungría y Polonia siguen desdibujando la separación de poderes y diseñando leyes cada vez más represoras contra los medios, y en países occidentales como Francia o Italia se señalan “preocupantes escenas de odio al reportero”.

El informe ofrece análisis país a país y así de España se resalta como ”el entorno de polarización extrema que vive la política catalana se ha trasladado a unos medios, cuyos profesionales acaban siendo las principales víctimas de las tensiones para informar”, con casos como el ataque al digital Crónica Global por una asociación independentista “en lo que constituye un hecho insólito desde el fin del terrorismo de ETA” y diversos incidentes en manifestaciones. RSF pide a los medios que colaboren para normalización de la situación, si bien cree “que los incidentes están lejos de haber terminado”.

Pero el conflicto político en Cataluña no es el única amenaza a la libertad de información en España y Reporteros Sin Fronteras también subraya la reforma de RTVE, las condenas por delitos de expresión, el caso de la incautación judicial de material informativo en Palma de Mallorca y la postergada reforma de la ley Mordaza.

Frente a esta situación, Alfonso Armada, reivindicó la figura del reportero como “aguafiestas que se empeña en explicar que no hay soluciones sencillas a problemas complejos” y quiso cerrar el acto recordando una frase del Diario de Anna Frank,  “el papel es más paciente que los hombres”, para reivindicar: “Nuestro papel, que ahora es electrónico, debe ser útil para poner fin a esa tendencia de convertir a los periodistas en enemigos del pueblo”.

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